jueves, 13 de enero de 2011
La que hay liada.
No termino de entender muy bien cómo es posible que en pleno mes de Enero llevemos dos días con un clima tan primaveral, pero el caso es que a este ratón le activa bastante que el sol llegue hasta aquí abajo a través de las rendijas de las alcantarillas y eso se ha derivado en que he tenido una semana de esas en las que me pongo a escribir y a escribir y no paro de teclear ni pienso en otra cosa. El caso es que tampoco escribo ya, como antaño, relatos de los que me pueda sentir orgulloso ni consigo terminar ninguna de esas ideas que llevan meses -algunas incluso años- pasando frío en el mismo cajón donde guardo a partes iguales mecheros, chapas de botellines de cerveza, preservativos y chatarra variada... Sencillamente me siento y tecleo y escribo cosas.
El tiempo, la edad y la experiencia me han demostrado que no todo lo que se escribe se puede ir colgando por la red alegremente, así que ahora me lo guardo todo para mí y, cuando veo que voy a reventar, cojo y pego cuatro gritos o me enchufo una buena estaca verde y me relajo perdiendo neuronas ante la tele. Conformismo, vejez o llámalo X, pero en Internet hay mucho idiota suelto como para ir contando tu vida alegremente.
Mira que me ha costado años aprender la lección...
Sigo sin ser capaz de sentarme a escribir sin fumar.
Mira que me ha costado años aprender la lección...
sábado, 8 de enero de 2011
Salud (dinero y amor) - Los Rodríguez
Brindo por las mujeres que derrochan simpatía,
brindo por los que vuelven con las luces de otro día
brindo porque recuerdo tu cuerpo, pero olvidé tu cara,
brindo por lo que tuve porque ya no tengo nada...
Brindo por el momento en que tu y yo nos conocimos
y por los corazones que se han roto en el camino.
Brindo por el recuerdo y también por el olvido
brindo porque esta noche un amigo paga el vino...
Porque la vida es dura, por el fin de la amargura,
brindo porque me olvido los motivos porque brindo.
Brindo con lo que sea que caiga hoy en el vaso,
brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso...
Brindo por seguir queriéndote toda la vida,
casi esta lleno el vaso con la sangre de otra herida.
Brindo con emoción pero también brindo con frialdad,
que la salud no falte a toda la humanidad...
desde un rincón del mundo... brindo contigo...
Caiga quien caiga brindo sobre la luz de una vela,
toda la noche brindo y que la mañana venga.
No es un momento triste, ya que brindo con amigos,
brindo por el futuro con la noche de testigo...
Si alguna vez no brindo siquiera por tonterías,
brindaré con silencio por la fortuna perdida,
brindaré muy en serio por una vez en la vida,
brindo hasta la cirrosis por la vacuna del sida...
Desde un rincón del mundo...brindo contigo...salud!
Los Rodríguez
Tengo mil motivos para brindar contigo y me lo quiero tomar de la manera más optimista posible y parar ya de llorar, que ya está bien. Ojalá te vaya todo muy bien y disfrutes y aprendas un montón.
Te quiero una jarta... y te voy a echar infinitamente de menos.
Todos los besos del mundo, pequeña.
miércoles, 5 de enero de 2011
El aventurero.
Hace mucho tiempo, cuando yo no era más que un ratoncillo precoupado únicamente de que me secuestrara la industria farmaceútica, cuando era realmente joven -antes de gastarme el dinero en tabaco, alcohol y jaco- acudía a esta tienda cada dos semanas más o menos. Aún mucho tiempo atrás, cuando mamá rata me sacaba de paseo, siempre me quedaba fascinado ante los escaparates de esta librería vieja que, por ubicación y aspecto, me fascinaba más que ninguna otra tienda de Madrid.
Fue en El Aventurero donde me empecé a aficionar al cómic. O, más concretamente, a comprar cómics. Quizá no era la librería más especializada o con mejor catálogo de la ciudad -mis amigos, mucho más expertos en estas lides, preferían cruzarse Madrid entero en Metro para ir a comprar a Akira Cómics, por ejemplo- pero se respiraba un ambiente que olía a tinta, a aventuras increíbles y a aquéllas ediciones especiales que se imprimían en papel satinado, que tenían precios prohibitivos y que me obligaban a ahorrar y volver a la semana siguiente. Allí compré mis primeros cómics de Spiderman, de X-Men, de Vengadores... O tomos recopilatorios de Kalvin & Hobbes, o de Mafalda. Creo que incluso allí compré por primera vez la revista El Karma y algún que otro fanzine, que en plena preadolescencia me parecían un ejercicio de punk supremo.
Años más tarde, por una de esos quiebros que sólo saben hacer Messi y el destino, acabé conociendo a uno de los dueños de la tienda y entablamos cierta amistad. Y entonces redescubrí el cómic y me hice mayor. Autores europeos, cómics serios, ficciones deliciosas e incluso algo de manga y mucho cómic español -que no se acaba precisamente en 'Mortadelo y Filemón', con todos mis repetos para el gran Ibáñez- empezaron a llenar mis estanterías y a quitarle espacio a años de coleccionismo Marvel que he perdido de vista definitivamente. Todo empezó en El Aventurero, y en El Aventurero continúa mi historia comiquera.
Hoy, tiendas pequeñas como esta sobreviven a duras penas frente al avance feroz de las grandes superficies. Si el cómic funciona, El Corte Inglés vende cómic. Si el manga funciona, la Fnac vende manga. Si el merchandising freak hace dinero, Carrefour te lo pone en bandeja. Es el liberalismo salvaje del que no escapa nadie, y menos el pequeño comercio. Pero las grandes superficies no tienen ni tendrán nunca lo que sí tiene El Aventurero: encanto y arte, mucho arte.
Larga vida a El Aventurero. Aunque sea para que pueda seguir contándome historias.
Hoy como ayer - Segismundo Toxicómano
Hay botellas de cerveza
rodando por la habitación,
todo por el suelo tirao.
Flotan los trozos de blindaje
sobre un vertedero de dolor.
Sigo arrastrando por el barro
mis sueños contaminaos,
ya he vuelto a perder el control.
Desde la jaula de este zoo
todo se ve distorsionao
voy perdiendo la razón.
Hoy como ayer
buscando un sitio pa’ calmar la sed,
risas envueltas en papel
mientras vamos huyendo del amanecer
Sed de beber, de vivir,
paso las noches sin dormir,
sigo buscando una razón,
otro mordisco, otra canción.
A veces pienso en existir
y que hagan su trabajo los rayos de sol.
Hoy como ayer
buscando un sitio pa’ calmar la sed,
risas envueltas en papel
mientras vamos huyendo del amanecer
Hoy como ayer…
Segismundo Toxicómano
martes, 4 de enero de 2011
¡¡Alarma!! ¡¡Alarma!!
Alguien se ha colado en mi alcantarilla y la alrma no ha sonado. Habrá que empezar a andarse con cuidado...
Aunque ya son ganas, con el frío que hace...
sábado, 1 de enero de 2011
Asumámoslo.
No sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones, sois la mierda cantante y danzante del mundo.
Tyler Durden (Brad Pitt). El club de la lucha.
Cuanto antes nos hagamos a la idea, mejor. Sólo cayendo muy bajo podremos volar muy alto.
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