viernes, 9 de noviembre de 2012

Así nos quieren.


Así nos quieren, calladitos y sin moverse, no vaya a ser que alguno no salga en la foto. Si pudiesen, nos fabricarían sin boca.
Es la doctrina del miedo y visto que caemos como conejos, les funciona.
Cada día estoy más orgulloso de ser rata. Me he cansado de este juego.

lunes, 22 de octubre de 2012

Morder el palo.

Ponerse un palo entre los dientes, apretar la mandíbula y seguir hacia adelante sea como sea. El próximo lunes pasaré la barrera de más de un mes sin librar, hoy me siguen quedando catorce días libres para poder descansar uno. Sin miedo, sin piedad, sin pararse a pensar. Trabajar, trabajar, trabajar y trabajar. Igual que una droga pero mucho más sano que el caballo o la coca.
¿Y todo para qué? Pues no lo sé, sinceramente. Hace ya mucho que dejé de plantearme ese tipo de cuestiones, pero cuando llego a mi alcantarilla, fría y destartalada, nada es forzado. Si sale una sonrisa, sale; si sale una lágrima, sale.
Todo lo demás es contingente, pero yo ahora mismo me soy muy necesario. Y no pienso abandonarme.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Rebotar y rebotar.

Pum. Pum. Pum. Tiro la pelota contra la pared y vuelvo a recogerla. Doy por hecho que los vecinos tienen que estar ya un poco hasta las narices a estas alturas pero disfruto de esta bonita metáfora de lo que viene siendo mi vida: rebotar eternamente contra el mismo muro. No niego el hartazgo ni tiro la toalla, aunque reconozco que no me faltan ganas.
Me hastía que todo sea siempre tan críptico, añoro la normalidad, añoro las cosas fáciles y sencillas; supongo que porque nunca las tuve en según qué aspectos y siempre fui preso de mis propias inseguridades.
Me hastían las borracheras frustradas, los vinos que se quedan flotando en el mismo espacio etéreo en el que vuelan las palabras, las cenas para dos en las que siempre ceno solo. Me hastía que me sobre tanta cama, tanta vida y tanta gana de compartir risas. Me hastía todo pero no me rindo hasta que no me dicen claramente que todo está siendo en vano -y, a veces, ni por esas- porque soy un jodido luchador, lo he sido siempre y eso no va a cambiar.
Y pase lo que pase, lo afronto todo con una sonrisa. Miro de reojo al futuro porque ya no le persigo, y ante la mirada desconcertada que me devuelve por respuesta me limito a mostrar la más irónica de mis sonrisas. Mi futuro es hoy, mi tiempo es ahora.
Pum. Pum. Pum. Tiro la pelota contra la pared y vuelvo a recogerla a la espera de que seas tú y no el frontón quien me la devuelva.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Podrido.

No hizo falta arrancar el árbol de raíz porque la falta de riego hizo que se muriese solo, podrido y seco por dentro.
Las plantas, como todo, necesitan cuidados.

domingo, 8 de julio de 2012

Nada que decir.

El pedo de Nolotil y cervezas resulta de lo más curioso. Me pesan los brazos y noto como mi parte física reacciona tarde a las órdenes que le manda mi cerebro, que no para de amontonar las ideas en la puerta de salida provocando un atasco más propio de Madrid a la vuelta de vacaciones que de una rata de alcantarilla como la que suscribe estas líneas.
Y suena el 'Entre borrachos' de los M.C.D., para que luego diga que el punk rock cada vez me gusta menos.
La muela me duele.
¿Por qué todo el mundo se empeña en que no me salga del camino? Que me busque una novia... ¡que me busque una novia! ¿Pa' qué coño quiero yo una novia? No pretendo casarme ni mucho menos tener descendencia, y todas mis relaciones han terminado siendo un fracaso. Siempre que me enamoro la cosa acaba francamente mal -en el mejor de los casos, solo para una de las dos personas implicadas en el asunto- y eso implica un montón de días grises. Y da perezote.
No niego que apetece, pero me he vuelto más selectivo tras los últimos varapalos. Supongo que llegará mi oportunidad -y estoy aquí: loco por incordiar-, pero ni busco ni encuentro porque cualquiera de las dos opciones me da pereza. Pero me siguen bombardeando desde todos lados y hasta Mamá Rata ha entrado en modo señora mayor con comentarios del tipo de:
- Pues con lo maja que era Fulanita.
- Mira lo bien que le va a Menganita.
- ¿Por qué no llamas a Butanita?

Y así todo.

Andad al peo' ya y dejadme vivir tranquilo carajo. Estoy bien matándome a pajas y evitándome problemas y comeduras de tarro.
Ponedme otro mini y mirad como disfruto. Y no me deis más la barrila.

Y sí, por supuesto que echo de menos tus emails.

lunes, 28 de mayo de 2012

No dolió.


Pensé que iba a ser peor, pero no. Muchísimas gracias a todxs, porque ha sido una semana maravillosa y más después de tantos años sin celebrarlo.
¡A seguir bien!